Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tània Juste: «Hace falta una actualización de los libros de arte para incluir a las mujeres»

«El pasado lleva a reflexionar sobre el presente»

La novelista Tània Juste, ayer en la librería palmesana. | GUILLEM BOSCH

La escritora Tània Juste utiliza la ficción en Amor a l’art, Premi Prudenci Bertrana 2021, con el fin de reivindicar a las mujeres en el mundo pictórico, cuya ocultación «es una dinámica existente desde hace siglos, porque este relato de la Historia del Arte lo han escrito los hombres». Aunque «durante las últimas décadas, historiadoras y expertas van rescatando figuras creadoras femeninas, hace falta una actualización exhaustiva de los libros de arte analizando cada época y movimiento artístico», afirmó antes de la presentación ayer de su novela en la librería Lluna, en Palma. Cuando estudió Historia del Arte en los años 90, se planteó esa ausencia, pero tomó cada vez más conciencia de ello a lo largo de la vida.

«Es curioso y también enojoso que el interrogante inicial no se exteriorizase en aquella época. Era un tema que no estaba sobre la mesa en aquellos momentos entre compañeros y compañeras, sino que fue llegando de forma paulatina». Hizo clic al visitar en Girona una retrospectiva de Olga Sacharoff, un personaje real que aparece en la novela junto a las ficticias protagonistas, Olivia y Valèria Sans, cuyas historias se desarrollan en la Barcelona de los años 70 y el París de la década de los 10 y 20, respectivamente. Se preguntó: «¿Cómo es posible que no se realicen más exposiciones de mujeres artistas?». Y comenzó a darle vueltas a la novela, ya que «talento femenino ha habido siempre en la historia».

Sus libros se ambientan en el pasado, como A flor de pell, en la dictadura de Primo de Rivera; Els anys robats, un homenaje a los aviadores republicanos durante la Guerra Civil; L’hospital dels pobres, ambientada a principios de los años XX; Temps de família, premiada con el Nèstor Luján; y Passatge al nou món, una travesía trasatlántica en 1918. Para Tània Juste, la novela histórica es un buen altavoz de conflictos que aún están vigentes. «Cualquier ficción sobre un tiempo pasado nos lleva a buscar comparaciones con la actualidad y a reflexionar sobre lo que ha mejorado y lo que todavía tiene por delante mucho camino por recorrer», tal como explica con el ejemplo del «mapa del arte incompleto hasta que aparezcan los nombres de mujer que no están y lo merecen».

En varias disciplinas artísticas, «hubo muchas que tuvieron que ocultarse bajo un pseudónimo masculino para poder crear», por lo que la autora se sintió «incómoda» con el «uso gratuito de un nombre de mujer» por parte de los ganadores del Planeta.

Compartir el artículo

stats