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El Museu de Mallorca, una pinacoteca que cobra vida

La institución renueva y enriquece las salas dedicadas a los siglos XIX y XX con 53 cuadros de artistas de primer orden cedidos por CaixaBank

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El Museu de Mallorca, una pinacoteca que cobra vida B. Ramon

Pinturas de Anckermann, Bauzà, O’Neille, Ribas, Muntaner, Gelabert, Cerdà, Bernareggi, Cittadini, Gittes o Pilar Montaner acaban de ingresar en las salas que el Museu de Mallorca dedica a los siglos XIX y XX. Son 53 pinturas que ha cedido temporalmente CaixaBank (proceden de los antiguos fondos de Sa Nostra) que enriquecen la pinacoteca de Ca la Gran Cristiana. 

El resultado es un recorrido renovado que completa y amplía la lectura de los diferentes movimientos y estilos pictóricos que florecieron a finales del XIX y el XX. «En la tercera planta, hemos dejado la sala de retratos decimonónicos tal y como estaba. Lo que se ha hecho es renovar por completo dos salas que eran de la exposición permanente e incorporar las dos temporales al itinerario actual, por lo que hay cuatro salas nuevas», aclara la directora del museo, Maria Gràcia Salvà. 

Siguiendo un discurso museográfico temático -iniciado en la sala de los retratos-, el segundo ámbito se centra en el paisajismo. «Hay desde pinturas con un regusto romántico hasta otras más realistas. Entre los pintores, cabe nombrar a Bartomeu Sureda, Anckermann, Fuster, Ribas o Gaston Vuillier», detalla la responsable del centro.

Las escenas costumbristas e historicistas ocupan la siguiente sala, con cuadros de pescadores y alguna que otra escena bucólica de cuando las madres les enseñaban a sus hijos tir de fona. «En esta estancia también hemos colocado una pintura de Joan Bauzà del Consell donde se reproduce el interior de la Llotja y donde puede verse a alguien que restaura un retablo. Es claramente un documento gráfico de los orígenes del Museu de Mallorca, ya que parte de los fondos de Ca la Gran Cristiana provienen del antiguo museo provincial de sa Llotja», refiere Salvà. 

El recorrido evoluciona en colorido y formas en el siguiente espacio, consagrado al Modernismo. «Además de los mallorquines, se ha incorporado obra de grandes nombres como Santiago Rusiñol, Meifrén o Joaquim Mir. Y también de otros pintores sudamericanos como Bernareggi o Blanes Viale», enumera. En este ámbito, la directora celebra un hito: la exhibición de un cuadro de Pilar Montaner, «la primera mujer artista que se expone en el Museu de Mallorca», indica. «Es la escena de una mujer ligando los pámpanos de la vid». 

El itinerario desemboca en el Noucentisme y las vanguardias. «El artista más representado es Joan Junyer», comenta. «La sala de artes decorativas se mantiene, y hay que añadir que en la primera planta se han añadido obras: una renacentista de Mateu López Sénior, un pintor de la escuela valenciana. Y unos cuadros barrocos que son unas batallas navales de Bestard. Asimismo, se ha acondicionado un espacio de numismática con las últimas incorporaciones en los fondos». Por una parte, se exhiben monedas de época andalusí de CaixaBank, piezas acuñadas en Madina Mayurqa, también los dos dinares musulmanes que adquirió el Consell en 2020 y otra moneda de Pere de Portugal comprada por el Govern que aún no se había expuesto. 

En cuanto a la apertura de la sección de Arqueología, Salvà explica que la contratación de la empresa para subsanar las humedades del espacio está en trámites administrativos. 

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