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REEDICIÓN

Carmen Laforet y los demonios familiares

Destino relanza ahora la segunda novela de la narradora barcelonesa, La isla y los demonios

Carmen Laforet. YOUTUBE

Tras ganar la primera convocatoria del premio «Nadal» con Nada en 1944, que supuso un éxito sin precedentes y una conmoción en aquella España timorata y gris de la posguerra, y que supuso también un inesperado terremoto que inició el lento cambio de la literatura española, Carmen Laforet se demoró siete años en publicar su segunda novela, La isla y los demonios. Era una obra muy esperada, pues, tras ganar el «Nadal», la crítica y el público deseaban con ansiedad leer la segunda entrega de la joven escritora. Ya entonces fue la editorial Destino la encargada de editarla, al igual que ahora, que vuelve a publicarla y presentarla ante los lectores alargando la conmemoración del centenario de su nacimiento, celebrado el año pasado.

Carmen Laforet resultó ser una mujer avanzada a su tiempo –ese tiempo de atmósfera asfixiante de la España de la posguerra– no solo por su narrativa transgresora, sino también por sus ideas y por su forma de vida. Esto podemos apreciarlo con claridad gracias a la reedición de sus novelas, en este caso de La isla y los demonios. La isla es Las Palmas de Gran Canaria, donde Laforet vivió su infancia y juventud hasta que en 1939 volvió a Barcelona, donde había nacido. Los demonios son los problemas familiares; la historia de una familia –la de la joven protagonista, Marta Camino– desestructurada, con rencores y envidias enconadas y con pasiones que la arrastran.

Hay mucho de autobiográfico en esta novela ambientada en 1938 y 1939, en pleno final de la Guerra Civil, donde Marta Camino espera con ilusión y ansiedad la llegada de unos familiares que vienen de la península a refugiarse de la guerra. Son sus tíos Daniel, Honesta y Matilde y los acompaña un joven pintor llamado Pablo. Ellos son artistas y músicos y la joven Marta confía en que la ayuden a romper con su rutina diaria y, especialmente, a sentirse comprendida y valorada; pero poco a poco su frustración va creciendo al ver que sus nuevos familiares son como los otros que la ignoran y van a lo suyo.

Laforet retrata unos personajes ricos y bien construidos y, de manera especial, a las mujeres. Es el caso de la protagonista, Marta, una adolescente vulnerable y soñadora, con una poderosa imaginación que choca contra el realismo de su mundo hostil. Quizá el personaje más conseguido sea Pino, la mujer de su hermano José. Es un personaje lleno de rabia y frustración, con una fuerza y una valentía que es difícil encontrar en mujeres de su época. Cree vivir en una jaula de oro, sometida a su marido, que piensa que la tiene encerrada y que la engaña con las criadas. Es valiente, no tiene miedo de decir lo que piensa pese a las consecuencias. Carga toda su frustración contra la joven Marta, de la que odia su juventud y sus ilusiones intactas.

CARMEN LAFORET. La isla y los demonios. Destino, 268 páginas, 20 €.

También Matilde, la tía de Marta, fea, trabajadora e inteligente. Poeta y falangista, atormentada por su falta de apetito sexual. Incluso la criada, Vicenta, que es una mujer de armas tomar, y la tía Honesta, una solterona con fama de libertina. Al describir estos personajes, Laforet realiza aportaciones importantes al feminismo, con reflexiones sobre los derechos de la mujer y su papel en la sociedad española de su tiempo.

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