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Diario de Mallorca

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Series | ‘Intimidad’, un grito de sororidad

Netflix estrena una de sus grandes series españolas del año, centrada en la violencia machista digital. Itziar Ituño, Patricia López Arnaiz y Verónica Echegui encabezan el reparto

Verónica Echegui, Patricia López Arnaiz, Itziar Ituño, Yune Nogueiras, Ana Wagener y Emma Suárez. DAVID HERRANZ

En la era de las tecnologías, la delgada línea que separa la intimidad de la esfera pública es cada vez más fina. Las redes facilitan la vida, pero también hacen que estemos más expuestos a filtraciones de imágenes privadas, como muestra Intimidad, la nueva serie española de Netflix. La ficción plantea una interesante y necesaria reflexión sobre el tema (y sobre el sexismo, la sororidad y el empoderamiento femenino) a través de la historia de varias mujeres que ven cómo su existencia da un vuelco cuando se difunden vídeos suyos de carácter sexual sin su consentimiento. Sus carreras se verán afectadas y sus familias serán víctimas colaterales.

Uno de los aciertos de Intimidad (y tiene varios) es dejarnos claro desde el principio que cualquiera puede sufrir una situación parecida a las de las protagonistas, denominada violencia machista digital. Porque una de las afectadas es un personaje público, una política con una prometedora carrera (Malen, interpretada por la actriz de La casa de papel Itziar Ituño), pero otra es Ane (Verónica Echegui), empleada de una fábrica. La violación de la intimidad la sufren así diversos personajes de diferentes maneras, y afrontan el caso de formas muy distintas.

«No es solo el gran escándalo. A veces también pasa en una relación más común. Hay que ver cómo te afecta lo que muestras, lo que no muestras o lo que la gente pueda saber de ti», explica Laura Sarmiento (Matadero, La zona), creadora de la serie junto a Verónica Fernández (Hache, Caronte). Ambas buscaban «una historia de mujeres que se enfrentaban juntas a dificultades a pesar de sus diferencias».

La culpa y la vergüenza

La culpa y la vergüenza planean sobre las protagonistas desde que se difunden sus vídeos, de los que no tenían constancia de su existencia. Y esos sentimientos, como muestra la ficción, «te pueden llevar a la inacción o a juzgarte peor a ti mismo que a la persona que te ha hecho daño», recalca Sarmiento, que no considera Intimidad «un manifiesto feminista», aunque esté escrita desde una perspectiva femenina y «desde la idea de la igualdad de derechos».

Porque, como recuerda la protagonista, Itziar Ituño, «los ataques a la intimidad en las redes a mujeres son mucho más cruentos. Y quien más quien menos de nosotras los ha sufrido alguna vez». Los datos la avalan. Según las últimas cifras del Ministerio de Interior correspondientes a 2019, el 86% de las víctimas de acoso sexual por cibercriminalidad son mujeres.

Otros personajes potentes de Intimidad los interpretan Patricia López Arnaiz, Ana Wagener, Emma Suárez y Yune Nogueiras. La primera, como la hermana de Ane, que acaba suicidándose a raíz de la filtración de su vídeo. «Mi papel está basado un poco en experiencias reales. El tema de la culpa es algo que aparece muchísimo en los familiares de las personas que se han suicidado», recuerda.

Para la actriz, lo más interesante de esta serie «no es señalar al tío que ha empezado todo esto, sino que los demás veamos cómo participamos y generamos esa violencia desde nuestros pequeños juicios. No hacer click cuando te llega el vídeo puede cambiar mucho las cosas», subraya.

El protagonismo de Bilbao

Wagener, por su parte, interpreta a una policía con vocación de psicóloga que se encarga de este tipo de casos de violación de la intimidad; Suárez es la mentora de Mamen, y Yune Nogueiras, la hija adolescente de la política protagonista, que aspira a la alcaldía de Bilbao. La ciudad vasca se hace omnipresente en la serie, donde se escuchan algunos diálogos en euskera.

«Bilbao tiene el tamaño perfecto para una historia que hable de la expansión de un rumor. Porque es una ciudad cosmopolita, en la vanguardia. Pero al mismo tiempo permite que un personaje se sienta más encerrado por los rumores que en una ciudad enorme, donde es más fácil pasar desapercibido», justifica la creadora y guionista.

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