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Diario de Mallorca

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Las Fonts Ufanes, fuentes de vida

La dana que durante noviembre y diciembre descargó sobre la isla grandes y cuantiosos aguaceros propició que las Fonts Ufanes brotaran con gran lozanía y abundancia acuífera. Un fenómeno que despierta gran curiosidad y atrae a mucha gente deseosa de observarlo ‘in situ’.

En su recorrido, el aguade las Fonts Ufanes cargapozos y acuíferos. Lorenzo

Situadas en la finca de Gabellí Petit, en el Noreste de la Serra de Tramuntana, en el término municipal de Campanet, muy cerca del antiquísimo oratorio de Sant Miquel i de las cuevas, las Fonts Ufanes de Gabellí constituyen el fenómeno hidrológico más singular de Mallorca. Se trata de un fontanal, gorg (hova) o ullal (ojo) con surgencias intermitentes producidas por el vertido del acuífero que surge de forma relativamente difusa, repentinamente y con fuerza, después de la acumulación de lluvias abundantes en la zona del Puig Tomir y otros lugares de la Serra de Tramuntana.

El caudal de agua que emana de las Ufanes puede llegar a ser de cien metros cúbicos por segundo y se vierte al torrente de Sant Miquel para desembocar en s’Albufera, después de atravesar el llano de sa Pobla. En su recorrido, el agua de las Ufanes carga los acuíferos y los pozos de la comarca de sa Pobla y s’Almadrava de Pollença, además de aportar el agua necesaria para mantener húmeda la zona de la Albufera, evitando la desaparición de la misma y ayudando a su equilibrio ecológico.

Además del encanto que le proporcionan el brotar de las fuentes, la finca de Gabellí Petit destaca por su extenso y frondoso encinar de un gran valor ecológico, paisajístico y humano. En Gaballí, también se encuentra uno de los escasos restos arqueológicos de la prehistoria de Campanet, como es el Talaiot del Claper dels Doblers, situado justo a la vera de las fuentes. Todo ello conforma un conjunto paisajístico de gran belleza.

Las Ufnes de Gabellí forman parte de un sistema de fuentes que se extienden desde Massana hasta Gabellí, pasando por Biniatró, y que tienen su origen en un vertido caudaloso de un acuífero fisural que forma un embalsamiento de agua subterráneo localizado en la base de esparcimiento calcáreo.

La elevada permeabilidad de los materiales de las capas superiores de esta bolsa hídrica es la causante, tanto de la baja capacidad de almacenamiento, como de la rápida respuesta de las fuentes a la lluvia. Las dimensiones de la unidad hídrica que alimenta las Fonts Ufanes se ha calculado en unos 45 kilómetros cuadrados de superficie y un grueso que oscila entre los 200 y 600 metros.

Teniendo en cuenta la intermitencia de la periodicidad y siempre dependiente de las lluvias, los brotes de agua pueden llegar a producirse entre tres y siete veces al año, siempre entre los meses de noviembre y abril. El volumen del agua que emana de las fuentes puede llegar a superar los 40 metros cúbicos por segundo y hasta 100 en salidas excepcionales. La descarga de agua se produce unas ocho horas después de los aguaceros y pese a que su interrupción también es rápida y suele producirse a los tres o cuatro días de haber comenzado a brotar.

El fenómeno hidrológico que se perpetua en la fina de Gabellí Petit de Campanet ha originado las más diversas especulaciones científicas y los más profundos estudios, hasta el punto de que se ha dicho que el agua que brota de las Ufanes procede de una extraña madre de río subterráneo, cuyo origen estaría en una zona próxima a los Pirineos catalanes. En este sentido, se ha llegado a afirmar que entre el agua de las fuentes de Gabellí se han encontrado hojas de árboles que no existen en Mallorca, hojas que nunca han sido enseñadas, lo que hace pensar que tal hipótesis forma parte de una leyenda.

El agua es la protagonista, pero no la única, de un entorno que regala a los excursionistas un paisaje espectacular. Guillem Bosch

La hipótesis más comentada es que se trata de un importante depósito de agua que acumula las lluvias de la Serra de Tramuntana y que brota al exterior cuando llega a cierto nivel. Lo cierto es que la singularidad del fenómeno que ofrecen las Fonts Ufanes han sido objeto de estudio de universidades españolas y del extranjero. Fruto de dichos estudios universitarios se han podido extraer conclusiones técnicas como estas:

«La cuenca de alimentación de las fuentes es de unos 46 kilómetros cuadrados y constituyen la ‘Unidad Hidrogeológica, Ufanes de Gabellí’, de una gran complejidad estructural. Geológicamente la ladera sur o de migjorn de dicha unidad está afectada por una falla normal con un hundimiento del bloque sur que pone en contacto una formación de permeabilidad muy alta y otra que puede considerarse fundamentalmente impermeable. Es, a lo largo de este accidente tectónico, en sus cotas topográficas más bajas, donde se producen los afloramientos del agua».

«La frecuencia de salida de las fuentes, los caudales instantáneos y el volumen que brota en cada episodio, están directamente relacionados con la profundidad del nivel del agua existente en el acuífero y con las precipitaciones, como pueden ser la intensidad de la lluvia, la cantidad, forma de llover, o distribución espacial. Además, la cantidad de lluvia necesaria para influenciar los niveles piezométricos o superficie superior de la capa freática y que se produzca la recarga eficaz al acuífero, varía según la época del año y el estado del suelo». Así que, a principios de otoño, después de un largo periodo de sequía como suelen ser los meses de verano, para que se produzca una recarga notable del acuífero y broten las fuentes, la cantidad de agua necesaria puede llegar a ser tres veces mayor que en época húmeda como son los meses de invierno o principios de primavera.

De los citados estudios, también se desprende que «las Ufanes pueden brotar entre tres y siete veces al año, pero en los años de sequía, o sea poco lluviosos, no han brotado ni una sola vez». Como ya se ha dicho, los caudales emanados son muy variables, pudiendo llegar a los 70 metros cúbicos por segundo. Los hidrógramos de crecimiento se caracterizan por un fuerte aumento del caudal en el espacio de pocas horas, un máximo, y un descenso progresivo hasta el agotamiento total de las fuentes en pocos días. En ciertas ocasiones y cuando las lluvias son irregulares, durante el mismo episodio y ya iniciada la fase final del descenso, pueden aparecer otras puntas de caudal cada vez que se reciban nuevas aportaciones de lluvia al acuífero. Estas son características típicas o propias de los acuíferos calcáreos de elevada permeabilidad a causa de fisuras y conductos que se conocen, también, con el nombre de acuíferos cársticos y las Ufanes de Gabellí son un ejemplo bastante espectacular.

El volumen medio de descarga de las Ufanes es de 10 a 12 Hectómetros cúbicos al año, parte de cuyo caudal se descarga, por infiltración, en los acuíferos de la llanura de sa Pobla, mientras el resto desemboca al mar. Las oscilaciones del nivel piezométrico al acuífero están comprendidos entre 45 y 60 metros. Cuando las precipitaciones son suficientemente intensas, los niveles reaccionan muy rápidamente y suben hasta la superficie del terreno en un tiempo de 8 a 10 horas.

La temperatura del agua de las Ufanes oscila entre los 16 y 16,2 grados, manteniéndose siempre dentro de estos niveles. En cuanto a su calidad química, la composición del agua se mantiene muy regular y con una baja mineralización, se trata de un agua potable que puede clasificarse como bicarbonatada-cálcica. El aprovechamiento hidráulico de este tipo de fuentes plantea muchos problemas y no siempre es factible, debido a las características de estos acuíferos intermitentes.

De una gran estima y elevado valor sentimental para los campaneters, la espectacularidad y singularidad de las Fonts Ufanes ha motivado que sean conocidas por todos los mallorquines, siendo uno de los lugares de visita por parte de miles de personas, cada vez que afloran las aguas.

El agua es la protagonista, pero no la única, de un entorno que regala a los excursionistas un paisaje espectacular. Nele Bendgens

Compra por parte del Govern IB

Con la intención de preservar su singular entorno natural, desde el año 1991, la finca de Gabellí Petit tiene la consideración de ‘Área Natural de Especial Interés’. Además, desde el año 2001, las Fonts Ufanes en particular son un espacio natural protegido, con la categoría de ‘Monumento Natural’.

Después de algunos intentos de compra frustrados por parte de las administraciones públicas, el mes de junio del año 2005, la Conselleria de Medi Ambient del Govern de les Illes Balears, de la que era titular Jaume Font, adquirió la finca de Gabellí Petit, de 44,91 Hectáreas, con la ayuda de la Comunidad Europea. La operación se formalizó por parte del Instituto Balear del Agua y el Litoral (IBAL) por el precio de tres millones trescientos cincuenta mil euros, con la aportación de dos mil cuatrocientos millones de la Unión Europea, con cargo a los fondos comunitarios.

Con aquella operación de compra-venta se hizo realidad una antigua reivindicación popular y se puso fin a los problemas de acceso público a las Fonts Ufanes, que hasta entonces había sido limitado por los propietarios de la finca, y se acabó con la polémica que tal restricción venía generando.

Al mismo tiempo la propiedad pública de la finca de Gabellí Petit, garantiza que la gestión de este Monumento Natural dependa de los geólogos de la conselleria de Medi Ambient, los cuales son contrarios a las extracciones de agua del acuífero que tenían previsto, para su comercialización, sus anteriores propietarios.

El agua es la protagonista, pero no la única, de un entorno que regala a los excursionistas un paisaje espectacular.

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